La mayoría de las personas odian los lunes, yo en cambio, no disfruto los martes, no es el inicio ni el final de la semana... Parece que ese día tiene 48 horas en lugar de 24, pero ese martes fue diferente. Parecía un martes cualquiera, lento, aburrido, con más carga de trabajo que de costumbre... Sin augurio de que algo bueno sucediera, y entonces recordé que tenía una cita esa noche, una segunda cita, sin embargo, no cambió mi actitud con ese recuerdo, pasaron las 36 horas de la jornada laboral (el martes 8 horas parecen 36) y me dirigí a casa, un poco cansada, un poco agobiada, quedamos de vernos a las 9:00pm. Me arreglé un poco ( no puse mucho esmero puesto que no era una cita que me emocionara sobremanera ) y esperé su mensaje, 'estoy afuera' pude leer a través de la pantalla del celular, salí a recibirte, pedimos pizza, cenamos y nos sentamos a platicar, y me olvidé que era martes, y el tiempo pasaba volando y yo deseaba que se detuviera un poco, estuvimos como 30 segundos hablando de todo y nada (el tiempo parecía volar en ese instante, realmente fueron dos horas) y te despediste, dejando una sonrisa en mis labios,mil pensamientos rondando mi cabeza y mil deseos guardados en el corazón.
Hoy deseo que todos los días sean martes, pero no cualquier martes, ese martes, tu martes... Podría repetirlo un millón de veces, incluso con la jornada de 36 horas, con tal de terminar en los 30 segundos juntó a ti.
Tu eres mi martes favorito, y desearía que la semana no tuvieras más días, que todos los días fueran ese martes, que todos los días terminaran contigo, que mi martes "ese martes" fuera eterno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario