"Te creo capaz de cualquier maldad, de ahí que te pido la bondad."
A ti que alguna vez fuiste importante en mi vida:
No gastaré mis letras en desearte mal, nunca podría, porque desearte mal sería condenar mi alma a la tuya, condenar mi vida a seguirte los pasos esperando que seas tan miserable como te lo deseo, sería un gasto de energía que me quitaría fuerzas para seguir con mi vida. Sería una danza entre dos almas muertas.
Por el contrario, porque es mi naturaleza y por los recuerdos y experiencias que me dejaste, te deseo que seas feliz, que todo lo que te propongas lo logres, que alcances tus sueños, rebases tus metas. Que cuando quieras te quieran de regreso, que siempre encuentres sonrisas en tu camino, que nunca te falte una mano para ayudar a levantarte cuando caigas, que abraces y te abracen, que sólo escuches palabras de aliento, palabras dulces, que cuando te digan te amo, provenga de unos labios sinceros, que no han sido manchados por la hipocresía o las falsas promesas, que no te hagan promesas, que te sobren los hechos, que tu camino siempre sea firme, que no te llenen de dudas, que no haya sospechas, que por ningún motivo te hagan sentir inseguro, que nunca valga mas el orgullo que tu, que valoren tu presencia, que siempre encuentres oídos dispuestos a escucharte. Que nunca te encuentres en medio de una guerra, que no se olviden de tus fechas importantes, y que de vez en cuando te sorprendan con el desayuno en la cama, que te cuiden, que contemplen cuando duermes, que cuando despiertes siempre este a tu lado. Que no te corten las alas, ni te aten, que no critiquen tus sueños, ni los maten. Que si lloras te consuelen, que no pierdas. Que compartan tus intereses, y te enseñen cosas nuevas. Que agradezcan tus esfuerzos, que valoren tu trabajo, que te apoyen. Que los labios que te hablen sean portadores de buenas nuevas. Que te amen, que te amen mas que a nada, y que luchen juntos ante las dificultades. Que no te juzguen, que te perdonen si te equivocas, que no te inventen excusas, que te comprendan. Que nunca extrañes, que nunca te sientas solo, que no te hagan llorar, que no te hagan un desplante. Que te amen y tu ames. Que sean el uno para el otro.
De ese modo estaré segura que valió la pena, que el hacerme a un lado, que el marcharte con mentiras y excusas, era por una razón importante. Pero sobre todo estaré segura que no sentirás lo que yo siento. Sabré que ni por error volverás a buscarme, que no me extrañarás, que no te haré falta. Que no compararás nuestro tiempo juntos y desearás revivirlo, y no tendrás necesidad de buscarme, y de esa manera viviré tranquila, sin temor a verte un día aparecer diciendo "lo siento", sin miedo recibir una llamada en la madrugada diciendo "te extraño", y no saber que hacer, no saber que decir, y contestar un "yo también", y correr a tus brazos y perderme de nuevo en tus labios.

