Quizá un día quieras tanto a alguien que te duela recordarlo, y quieras gritarle ¡no te vayas! pero tengas que callarte y ver como se aleja, quizá un día quieras tanto que dejes ir lo que quieres porque es lo mejor porque así tiene que ser y te duela en cada poro y sientas el sabor salado de las lágrimas que no dejaste salir y te tragaste. Quizá un día tengas que irte porque no pidieron que te quedaras, y esperes una llamada, un mensaje que te pida que regreses, pero quizá ese mensaje nunca llegue. Quizá un día prefieras estar dormido porque es en sueños donde puedes tenerle, abrazarle, besarle. Quizá un día escuches una canción y vengan a tu mente tantos recuerdos y un nudo en la garganta te impida cantarla, y rompas en llanto y tomes tu teléfono intentes llamarle pero desistas. Quizá un día sigas sus pasos desde lejos, mires sus fotos con otra compañía, releas sus mensajes, y en un momento de desesperación jures no volver a buscarle, te prometas no volver a hablarle, no contestar sus mensajes, ignorar sus llamadas, esconderte si es que viene a buscarte, quizá lo logres por un día ó dos pero al tercero quizá seas tu el que le llame. Quizá un día en cada silencio le nombres, y te aferres a olvidarle y pidas una tregua al tiempo para que todo pase rápido y duela menos. Quizá algún día sientas esto que yo estoy sintiendo. Pero sabes, espero que nunca te pase, que cuando quieras te quieran de regreso, que te pidan que te quedes, que te abracen, que te besen, que si lloras sea de alegría, que no tengas que recordar a nadie porque le tienes a tu lado, que no importa si estas dormido o despierto porque le tienes junto a ti, que seas feliz muy feliz y sepas atesorar cada momento, y sepas disfrutar el sentimiento. Y quizá algún día también a mi me pase.
